BEIRUT.- El gobierno sirio convirtió los hospitales "en instrumentos de represión" contra los manifestantes prodemocráticos, acusó Amnistía Internacional (AI) al régimen de Bashar al Assad.
Los pacientes heridos en al menos cuatro hospitales gestionados por el gobierno son sometidos a tortura y otro tipos de abusos, incluso por parte de los empleados médicos, señaló el grupo defensor de los derechos humanos basado en Londres.
"Es profundamente alarmante que las autoridades sirias parezcan haber dado rienda suelta a las fuerzas de seguridad en los hospitales y que en muchos casos el personal hospitalario parezca estar participando en las torturas de personas de las que supuestamente deberían cuidar", señaló Cilina Nasser, investigador de Amnistía Internacional para Cercano Oriente y el Norte de África.
Los pacientes fueron atacados por personal médico y personal de seguridad en los hospitales nacionales en Banias, Homs y Tel Kalakh, así como en hospitales militares en Homs, según AI.
Un activista sirio señaló que el gobierno detuvo a más de 30.000 personas en las redadas realizadas desde las revueltas de mediados de marzo. "El presidente al Assad ha convertido todos los estadios de futbol del país en prisiones", señaló Radwan Ziadeh, del Centro para los Derechos Humanos de Damasco. La ONU estima que unas 3.000 personas han perdido la vida en el conflicto.
Mientras la Liga Árabe busca abrir un diálogo entre el régimen y los opositores, se conoce que aumenta el número de soldados desertores que se pasan a los grupos rebeldes. (DPA-Reuters)
Los pacientes heridos en al menos cuatro hospitales gestionados por el gobierno son sometidos a tortura y otro tipos de abusos, incluso por parte de los empleados médicos, señaló el grupo defensor de los derechos humanos basado en Londres.
"Es profundamente alarmante que las autoridades sirias parezcan haber dado rienda suelta a las fuerzas de seguridad en los hospitales y que en muchos casos el personal hospitalario parezca estar participando en las torturas de personas de las que supuestamente deberían cuidar", señaló Cilina Nasser, investigador de Amnistía Internacional para Cercano Oriente y el Norte de África.
Los pacientes fueron atacados por personal médico y personal de seguridad en los hospitales nacionales en Banias, Homs y Tel Kalakh, así como en hospitales militares en Homs, según AI.
Un activista sirio señaló que el gobierno detuvo a más de 30.000 personas en las redadas realizadas desde las revueltas de mediados de marzo. "El presidente al Assad ha convertido todos los estadios de futbol del país en prisiones", señaló Radwan Ziadeh, del Centro para los Derechos Humanos de Damasco. La ONU estima que unas 3.000 personas han perdido la vida en el conflicto.
Mientras la Liga Árabe busca abrir un diálogo entre el régimen y los opositores, se conoce que aumenta el número de soldados desertores que se pasan a los grupos rebeldes. (DPA-Reuters)